Con mis palabras
Te descubrí ardiente y apasionada,
oculta entre notas musicales.
te conocí libre y hermosa;
te conocí viento y no sabía tu nombre.
Te reconocí en los ojos de mi gente,
en la sonrisa de los labios que me besaron,
en los que ahora me besan
y en la rabia del fracasado.
Te leo cada día en mi rutina.
Te amo.
Te amo y te como a versos
para darle sentido
a la existencia del papel.
Nunca te encontré encerrada
entre hojas de ortodoxos libros…
Ni siquiera en los míos.
Fui a buscarte
entre paredes de charlas,
donde poetas decían tu nombre
pero tú allí no estabas.
Quizás porque yo no te miro
como los otros te miran,
ni te amo como los otros te aman.
Yo sólo te miro a mi manera,
Te amo con mis palabras.
Demasiado poéticas para ser mías.
Demasiado mías para ser poéticas.
Para escribir tu nombre,
Poesía.

Una manera muy apropiada y poética, valga la redundancia, de describir a la poesía, Txus.
ResponderEliminarEn concreto es mi manera de describir mi historia con la poesía.
ResponderEliminarGracias por leerme
De nada, Txus. Ha sido un placer.
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