Nada

 


De sabores insípidos

están hechas tus quejas.

De tristeza, tus sonrisas

y en tu cabeza un hilo

amontona madejas.


Si tu argumento es “no puedo”

te regalo voluntad para 

convertirlo en “quiero”.


Si no sabes ver, levanta los pies.

Los caminos están hechos de piedras que pisar.

Si no las pisas, volverás a tropezar.


Si tu argumento es el tiempo

¿No sabes que el tiempo pasa?

se queda en NADA.


Si tus palabras sólo piensan en ti

qué ciego está tu cerebro, bañado en charcos de ego.

Si no sabes decir, para qué dices.

Si no sabes mirar, 

no sabes ver que somos la misma cosa.


Apenas un barrer,

tal vez dos.

Apenas NADA.


Como el hueco cajón

que en tu ombligo

alberga tu alma.














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