Recuento de bajas



Ahora 

que casi toco la victoria con mis dedos 

es momento de hacer recuento de las piedras del camino, 

aunque hay algunas que yacen el último rincón del olvido. 


Ahora que la victoria besa la yema de mis dedos 

haré recuento de bajas y un minuto de silencio.

Después de tanto esfuerzo, 

de tanto momento aparcado 

de tanto tiempo libre atrapado.


Ahora con una sonrisa en la cara 

y alguna herida cicatrizada 

es tiempo del recuento de bajas.






Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Un grito al aire

Garabatos

Verano